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CATATUMBO SIN HORIZONTE, PERO CON GRINGOS

 

El pasado 20 de mayo de 2020 el periódico La Opinión de Cúcuta, divulgó la presencia de los gringos con el siguiente titular: “Preocupación por llegada de brigada militar estadounidense al Catatumbo”, resaltando que “a la tensión y la zozobra que se vive en el Catatumbo por el recrudecimiento del conflicto y la disputa a sangre y fuego del negocio del narcotráfico, se le suma ahora un nuevo ingrediente que podría complicar aún más el panorama en esta convulsionada subregión de Norte de Santander”.

 

Esa región está conformada por los municipios de Hacarí, San Calixto, Convención, El Carmen, Teorama y El Tarra, con intercambio económico y social principalmente en la ciudad de Ocaña; y Tibú y Sardinata, que hacen lo propio con la ciudad de Cúcuta. Limita con la República Bolivariana de Venezuela; cuenta con una extensión de 4.826 kilómetros cuadrados y la habitan aproximadamente 290.000 personas.

 

Sobra afirmar que en esa región hacen presencia grupos armados violentos de toda estirpe y que es el territorio con mayor sembradíos de coca en Norte de Santander; pero ese no es su principal problema, porque las mismas complicaciones sociales las vive cerca del 40% del territorio colombiano y ningún gobierno, desde hace más de 50 años, ha sido capaz de resolver semejante lastre, que se ha convertido en ingrediente apetecido por el poder económico y social de las élites colombianas.

 

A los ciudadanos de Norte de Santander nos compete preguntarnos ¿Por qué los problemas del Catatumbo no tienen solución en el horizonte, si hasta los gringos hacen presencia en ese territorio? Existen varias respuestas y a título de propuesta, nos atrevemos a entregar algunas apreciaciones que ayudan a dilucidarlas y tienen fundamento en hechos irrefutables que ocurren y seguirán ocurriendo en esa región. Al respecto, es valedero tomar en cuenta que los indicadores de desarrollo y pobreza de la región son deprimentes y a los gobiernos nacional y departamental poco les interesan. Solo en época de elecciones se formulan las acostumbradas promesas que se esfuman cuando pasan los comicios. ¿De quién es la culpa? De los electores, por imbéciles. ¡Claro que esa pandemia no ocurre solo en el Catatumbo, sino en toda Colombia!

 

Empecemos por cuestionar la poca visión de desarrollo regional que tienen sus dirigentes, quienes no se han preocupado, al menos, por las riquezas incalculables que el territorio aún posee en sus tierras fértiles, a pesar de la grave deforestación patrocinada e incontrolada por CORPONOR y los coqueros, que tienen la aceptación y despreocupación de los grupos armados violentos. Sus dirigentes políticos cuentan con un senador de Polo Democrático llamado Jesús Alberto Castilla Salazar, quien fue reelegido en las pasadas elecciones parlamentarias, pero que sufre la misma ceguera de los líderes del Catatumbo. Aunque la estirpe conservadora es ampliamente mayoritaria en esa región, ninguna opción partidista se ha preocupado por los problemas estructurales y la pobreza reinante, pero en época de elecciones los líderes politiqueros se dejan embaucar y patrocinan los candidatos respaldados por William Villamizar Laguado y Ramiro Suárez Corzo, quienes desde hace más de 20 años ostentan el poder regional.

 

Estamentos gubernamentales, las ONG, ECOPETROL y hasta organismos internacionales, han realizado numerosos estudios socioeconómicos para aportar recursos significativos en la ejecución de proyectos de poco impacto en la región. Los estudios se encuentran guardados en anaqueles y sin ningún resultado representativo. Solamente sirven de fuente de información para quienes con alguna preocupación, miramos el presente y el futuro de ese rico territorio. Con esa percepción toma relevancia la distorsionada apreciación que se tiene del Catatumbo, fundamentada en la presencia de grupos armados violentos, que obstruye cualquier esfuerzo económico y social propuesto, Ese mismo sambenito ha servido para justificar la ejecución de proyectos sin planeación y resultantes de calenturientas o entusiastas visitas de dirigentes nacionales y expresidentes de la República, entre ellas la famosa y cacareada pavimentación de la vía Astilleros – Tibú – El Tarra – Convención – La Mata, que en el segundo gobierno del Presidente Uribe originó la presunta contratación de 300 mil millones de pesos y que solo dejó como resultado dos pequeños pontones y el perfilado de aproximadamente cuatro kilómetros en el tramo Tibú – Miramontes de la vía existente. La Contraloría General de la República, la Procuraduría General de la Nación y la Fiscalía podrían informarnos acerca del adjudicatario favorecido con ese jugoso contrato.

 

Ecopetrol explotó por más de 80 años los yacimientos de petróleo por medio de la Concesión Barco utilizando el oleoducto denominado Petronor, pero actualmente ni siquiera una vía pavimentada existe entre Cúcuta y Tibú. La corrupción de Ecopetrol en la región fue famosa y el festín de los dirigentes es ampliamente conocido en el Municipio de Tibú. La empresa aprendió cómo manejar a los líderes del Catatumbo mediante la asignación de recursos temporales que poco contribuyeron a resolver los problemas estructurales y de pobreza en la población. Si se realiza una evaluación seria, en gran medida ECOPETROL es responsable del abandono, despilfarro de recursos y de la falta de planeación acertada en el territorio.

 

Un proyecto sensato de desarrollo socioeconómico con fuentes de financiación aseguradas, no se ha formulado. Se han enunciado propuestas aisladas y emocionales cuando algún dirigente nacional o miembro del gobierno de turno visita la región, originando en los politiqueros locales la alegría pasajera desbordada. Si algo es importante en el futuro del Catatumbo, es la ejecución de un plan que empiece por la protección y recuperación de las principales fuentes hídricas, entre ellas los ríos Tarra, Río de Oro, Catatumbo, San Miguel y Sardinata. Cualquier iniciativa de desarrollo debe pasar por los nombres de esos ríos como para entregarle algo de certeza en los resultados de la planeación diseñada. Solo con la protección de los ríos, la pavimentación de las vías Astilleros – Tibú – El Tarra – Convención – La Mata; Tibú – La Gabarra; Orú – Pachelly – Las Mercedes – Sardinata; El Tarra – La Primavera – San Calixto y la reconstrucción del Aeropuerto de El Tarra que operó para la construcción de los oleoductos de Petronor y Caño Limón – Coveñas, podríamos empezar a contemplar soluciones definitivas generadoras de progreso y desarrollo en la Región del Catatumbo. Sin infraestructura de comunicación y protección de los recursos ambientales, toda propuesta de desarrollo quedaría incompleta para garantizar futuro sostenible en cualquier parte del mundo.

 

Si se le puede entregar alguna trascendencia benévola a la presencia, legal o no, de los gringos en la región del Catatumbo, sería oportuno aprovechar que mientras se dedican a diseñar las estrategias en el terreno para invadir a Venezuela y derrocar o asesinar al Presidente Maduro, al menos le quiten la ceguera a los dirigentes de esa región para que empiecen a formular, gestionar y exigir recursos para proyectos que verdaderamente resuelvan los problemas estructurales. No sobra advertir que el Catatumbo autónomamente debe explotar las inmensas riquezas minerales y ambientales que tanto se mencionan, porque los gringos también pueden explotar las riquezas saqueando el territorio sin dejar progreso y desarrollo, tal como lo acostumbran donde llegan. ¿Será mucho pedir? Si esperamos una respuesta acertada, podemos afirmar que primero se realiza la invasión a Venezuela por la región del Catatumbo o por la Guajira, que el inicio del mejoramiento social y económico de esa región olvidada y saqueada desde hace 80 años. Amanecerá y veremos dijo el ciego ¡Y no vio!

Por Anastasio Cabrera

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Categories: Notas Ciudadanas

6 Comments

CATATUMBO SIN HORIZONTE, PERO CON GRINGOS

  1. Todo está sobre diagnosticado; se necesita más denuncias contra los politiqueros y que los persigan la fiscalía y contraloría, recobrando el dinero que da han robado por décadas.

  2. Pingback: EL VUELO FATAL
  3. Muy buen aporte. Como usted lo dice, la raíz de nuestros males esta en la clase política que pide para llegar y después paga por haber llegado. Corrupción rampante.

  4. Que la procuraduría, la contraloría y la fiscalía despierten e investiguen…otra es que las autoridades competentes les decreten muerte política a esos politiqueros, pienso yo

  5. Muy oportuno poner sobre la mesa la pregunta : los inmensos recursos naturales han beneficiado en algo a las comunidades locales? La explotación petrolera en el Catatumbo, a comienzos del siglo XX, fue de las primeras en Colombia, pero arrancó mal, porque fue un regalo del General Reyes a la familia Barco y por eso se llama Concesión Barco; todavía produce petroleo. El petroleo ha sido una maldición para todas las regiones: En Barranca y Casabe, Concesión DEMARES, donde el petroleo afloraba superficialmente, este no ha traido ningún progreso para suss comunidades. La Standar Oil ( hoy Exxon), cuando estuvo en Barranca, no dejó ninguna obra social, y los americanos ni siquiera se mezclaban con la población nativa, porque tenían colegios, hospital y barrios aparte. Pero es la misma historia de las zonas bananeras (remember debate de Gaitán sobre la matanza), caucheras ( ver El Río de Wade Davis), Cerromatoso, las esmeraldas, el oro, etc .
    ECOPETROL? : Una mina periodística, por sus episodios oscuros : reficar, propilco, planta de etanol carburante, pero no hay espacio, por el momento. Más adelante quizá haya una oportunidad.
    Como este excelente espacio que nos regalan Losdanieles no es para lamentaciones, sino para proposiciones y acciones, hay que decir que todo esto sucede porque no existe una sociedad civil organizada, deliberante y participativa, y le hemos dejado la iniciativa a los políticos. Somos una sociedad de magníficos ideólogos, pero pésimos ejecutores, y no somos capaces de convertir en acciones nuestras buenas ideas. Termino tomando prestadas unas palabras del Presidente Obama : “Los males de la política se deben a la mala calidad de los políticos; los de la educación a la mala calidad de los maestros; y los de la justicia a la mala calidad de los jueces”

  6. La geografía nacional pone de rodillas a cualquiera, no sólamente por su belleza, sino por la riqueza de sus entrañas y la virtuosidad y valentía de sus raizales. Particularmente las tierras de Norte de Santander, han sido el surco donde se han sembrado las semillas que han permitido la recolección de innumerables frutos de todo género, especialmente, los que tienen que ver con los albores de la república y el advenimiento de la libertad. Su relieve fué bastión estratégico de la gesta emancipadora y desde allí, se promulgaron los preceptos cardinales de nuestro orden jurídico. También hasta la fecha se conoce ésta tierra por ser cuna de la educación superior, de la exquisites del pensamiento que frío, se ha forjado en los claustros de blancura impoluta. La genética del nortesantandereano está-por fama y verdad-, ligada a los criterios de valentía y honor. Viva Norte y su pasado, viva Norte hoy, tierra que evoca causa y lucha, pensamiento dulce y cálido donde nació mi sobrina favorita.

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