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Justo a la hora del ocaso, en la televisión nacional se enlazan los canales públicos y privados, para transmitir un segmento de variedades denominado prevención y acción, dirigido por el presidente de la república de Colombia. Quien con compungido acento, desde hace un trimestre nos viene hablando de la crisis que hoy nos tiene en vilo, y también de sus soluciones. Debo confesar que al comienzo, y cuando había electricidad, lo escuchaba maravillado en mi viejo y ronco tv, con voz ‘Panasonic’.

Tenía su magia ver a este señor tan principal, serio y elocuente, siempre hablando de billones y de cientos de miles de millones. Eso debe ser mucha plata, porque debo confesarlo, esas cifras no caben en la cabeza de un chichipato como yo. Por el énfasis y la gravedad del tono de sus palabras, llegue a pensar que por fin, alguna legaña de aquella platica nos iba a tocar a nosotros los necesitados, además, teniendo en cuenta las circunstancias y el encierro. Como parecía tan sincero el señor presidente, pensé que solo había que tener un poco de paciencia y esperar un poco a que llegaran las ayudas prometidas. Aunque para ser sincero, la malicia indígena me hacía tener mis recelos, y también, me acorde de un dicho que mi santa abuela tenia para cuando a alguien se le llenaba el hocico hablando de cifras grandes, decía ella: “tendrá mucha”.

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De aquello hace ya 80 crepúsculos, y… Nadie ha venido por aquí a ofrecer ni… Pero eso sí, el personaje muy puntual todas las tardes ahí está, en la pantalla hablando…, y prometiendo. La verdad, ya no me parece simpático, ni tampoco ya le pongo atención. Bien pendejos nosotros que nos ponemos a creer en palabras de político. Pero los he de ver a todos ustedes, el año entrante cuando tengan que pagar los intereses de todos esos billones, que el presidente reparte como si fueran de su bolsillo. Y digo ustedes, porque ultimadamente yo soy ‘informal’ y no cuento para las estadísticas. Así de sencillo, no recibí nada, no pago nada.

Ahora me disculpan, les pido un permisito, pues ya cayó la noche y bajo el manto de la oscuridad cómplice debo salir a rebuscar algo para alimentar a mi familia, pues no podemos seguir comiendo murciélagos, o mejor dicho, vampiros; que para ser cabales, eso se volvió peligroso.

 

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diogenes-y-cinico.

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Categories: Notas Ciudadanas

5 Comments

CONTANDO PLATA DELANTE DE LOS POBRES

  1. Ingenuo creer tanta belleza, este pobre hombre lo único que sabe hacer es su papelón de lo que le tienen programado. Ya no le cree ni su madre, habla tantas mentiras que ya se apodero del personaje. Lastima por esta pobre Locolombia que también le cambio el nombre, que no sabe donde ira ha parar.

  2. Gracias al autor del artículo (¿Diógenes?).
    El “aló Presidente” nacional era bastante divertido. Yo lo solía ver porque mi terapeuta ancestral (la desparecida ministra de ciencia) me recomendó que era bueno revolver la bilis para purificar la raíz del hongo alucinógeno que tengo por cerebrito. Pero como observé que antes al contrario, estaba empeorando, dejé de verlo. Ella me dijo que no tenía que ver una cosa con otra y que a mi edad es normal que el cerebro vaya menguando y la próstata creciendo, hasta que el tamaño del primero es superado por el tamaño de la segunda. Creo que ya debo andar en ese balance.
    La puesta en escena del ínclito Sr. Presidente, embutido en un saco lleno de letreritos y emblemas, con el tarrito del antibacterial omnipresente y esos acólitos auxiliares que asienten con la cabecita (como aquellos perritos que se colocaban en la parte trasera de los carros), es conmovedora. Ya debo estar tan senil que me emputaba oír lo de “abuelitos” y resultaba insultante para mi menguado intelecto lo de la devolución de 72.000 pesos cada dos meses para casi un millón de familias. No obstante, creo que todos volveremos a votar por el Presidente Uribe ¿así se llama éste pollo gordito?

  3. Bueno, aquí me tienen ora vez opinando, gracias a la generosidad e ingeniosidad de LOSDANIELES que en un momento de inspiración se les ocurrió abrir esta ventanita, para ver y oler lo que los ciudadanos de a pie sentimos, pensamos, y padecemos. A ningún MEDIO DE INCOMUNICACIÓN se le había ocurrido semejante genialidad; claro que a ellos no les interesan los lectores sino los anunciantes. Pues bien, es la hora de hablar en plata blanca. Mientras aquí la ECONOMÍA ANDA POR EL SUELO, la burocracia oficial ANDA POR EL CIELO. Acaso la recien creada GERENCIA DE PANDEMIA será gratis? Ya se escucha hablar de los Gerentes Regionales de Pandemia; parece que el tamaño será monumental porque han desocupado parte de la Casa de Nariño, para acomodar a los nuevos huéspedes. Mientras en el vecino Ecuador andan recortando ÑOQUIS ( en lenguaje argentino funcionarios públicos que cobran pero no trabajan),para acomodarse a la nueva realidad, aquí no se escucha nada de eso. Creo que es hora de que nos expliquen, a las 6:00 PM, cuál será el tamaño de la burocracia AC y DC y de dónde saldrá la plata para mantenerla.

  4. Llego tarde, iguálmente gracias a LOS DANIELES y a Don Alberto Gómez fundador del Agora de los Danieles,-sin generar sociedades del mutuo elogio, no lo conozco-, espero que ésta oportunidad no sea flor de un dia. Gracias Diógenes- y cinico, -tampoco lo conozco-, Creo que la sonrisita que se dibujó en mi rostro paga tu tiempo.

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